01-11-2011/ Prensa escrita/ Franquicias Hoy

Jose María Melgarejo y Leo Cerrud, propietarios y franquiciados de dos de las Clínicas Dorsia de Madrid ( C/Alcalá y C/Hortaleza) hablan para la revista «Franquicias Hoy» dando su testimonio sobre su experiencia como franquiciados de la cadena.

Ellos aseguran: «si te gusta la estética y no tienes miedo a trabajar duro, Dorsia es tu empresa»

Aquí os dejamos la entrevista al completo para que le echéis un vistazo:

José María Melgarejo y Leo Cerrud, de Clínicas Dorsia

“Cuando tienes que tomar una decisión importante tienes que valorar las opiniones externas desde todos los ámbitos”

Muy implicados con la marca, estos socios se complementan a la perfección pues cada uno cubre con profesionalidad los dos aspectos básicos para el éxito de su centro de medicina estética. El abogado, José María Melgarejo, lleva la gestión administrativa y el doctor, Leo Cerrud, se ocupa de todas las cuestiones vinculadas a los servicios médicos. Antes que franquiciado, este último ya prestaba sus servicios profesionales en la cadena, así que conocía Clínicas Dorsia por dentro, su forma de trabajo y política. En cuanto a la ex- periencia previa de Melgarejo se centra en traba- jos profesionales con la Administración, hasta que gracias a Cerrud conoció Dorsia y juntos decidie- ron iniciarse en este negocio. Así, se asociaron en 2007 y el balance a día de hoy es positivo: “Estamos orgullosos del resultado, ha habido muchas horas de trabajo y sudor pero estamos ilusionados”.

Los comienzos

Cuando surgió la idea de unirse a Dorsia, la estudiaron y se dieron cuenta de que “era una oportunidad profesional y de negocio, y el hecho de que fuera franquicia facilitaba las cosas”, asegura Melgarejo. Un proceso no exento de dudas: “Lo consultamos y lo debatimos todo, primero entre nosotros, después con expertos y por último… con la almohada”.

Recuerdan los primeros meses como muy duros porque aunque el proceso de adhesión se llevó a cabo en los tiempos de bonanza económica, cuando la clínica vio la luz ya había estallado la crisis que “nos cayó de golpe a todos, las entidades financieras pasaron de cien a cero y todo el mundo empezó a asustarse”, cuentan. El apoyo de los más cercanos fue muy importante y sus primeros clientes fueron la familia y los amigos. Poco a poco, el buen hacer, el buen trato y el boca a boca han hecho que hoy sigan al pie del cañón con dos clínicas operativas en céntricas calles de Madrid.

Su visión de Dorsia

En el caso de Leo Cerrud y hablando desde su punto de vista como profesional, cree que tener una empresa detrás te aporta mayor seguridad que si tienes que establecerte por tu cuenta. Re- cuerda sus inicios en la medicina estética así: “Las cosas no eran como ahora que hay multitud de másteres y facilidades, la información era muy restringida y nadie compartía lo que hacía, sin embargo en Dorsia se abrió todo un mundo de posibilidades”. De hecho, están convencidos de que trabajar con el soporte de una franquicia no varía en nada la forma de llevar un negocio tan especial como el de la medicina estética, sino que simplemente “es un buen negocio cuya idea y marca son de otros que te dan la oportu- nidad de crear tu propia empresa como desarrollo de esa idea y de esa marca”.

Consideran que Dorsia es válida como inversión y como autoempleo. En el caso de Leo Cerrud estaba claro que tras franquiciarse iba a seguir ejerciendo su papel de médico pero Melgarejo reconoce que en un principio su intención era meramente la de inversor y casi absentista, pero “como empezamos en el momento más duro de la historia reciente de España para abrir una empresa, tuve que implicarme en cuerpo y alma. Ahora estoy involucrado en todo”.

La relación con la central

Aun a riesgo de parecer aduladores, aseguran que el trato con la central es muy bueno, de hecho confiesan que se sienten parte de una gran familia en la que su trabajo está reconocido y por ello “nos sentimos realizados profesionalmente”. Si se les fuerza a buscar algún pero, recuerdan como “un poco alto” el royalty de apertura, si bien el resto de cuotas las califican de “correctas”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *