El cirujómetro de Sarah Jessica Parker y Marcia Cross

El portal digital sobre estilo de vida y belleza, Vanitatis, ha publicado un artículo sobre las cirugías y tratamientos que se han realizado las actrices, Sarah Jessica Parker y Marcia Cross. Nuestro cirujano, el Dr Jordi Mir, analiza el rostro de las intérpretes.

Mujeres de éxito que han alcanzado popularidad mundial por sus papeles en la pequeña pantalla.  Sarah siempre será Carrie Bradshaw.  Un  personaje con dos señas de identidad que son inolvidables; su amor por los zapatos (especialmente por los Manolo Blahnik), y sus fabulosos y excéntricos estilismos. Aunque, hace unos días celebraba su 53 aniversario, su aspecto es muy fresco y juvenil. Nuestro cirujano analiza  el rostro

Sarah es un ejemplo de que menos es más: tiene los ojos pequeños, juntos, una nariz prominente…, pero ha mantenido un aspecto muy natural”, afirma, antes de realizar un estudio más exhaustivo de los retoques realizados: “Diría que se ha puesto bótox en masetero para reducir su ángulo mandibular posterior (que incluso el izquierdo lo tenía más desarrollado) y ácido hialurónico en los labios. Tiene bótox en la frente logrando suavizar las arrugas, sin cambiar la expresión”. Completa el examen añadiendo que la actriz se ha sometido a una “extirpación de lunar en el mentón y un blanqueamiento dental muy natural, manteniendo la asimetría y el brillo de sus dientes, detalles que dan belleza y juventud”.

Marcia Cross formó parte de uno de los grupos de mujeres más reconocidos de los últimos años de la televisión como Bree Van De Kamp en Mujeres desesperadas. Acaba de cumplir 56 años, pero en rostro se evidencia que ha abusado de  la cirugía plástica. El Dr Jordi Mir señala:

Marcia se ha realizado múltiples retoques estéticos que han hecho que tanto su expresión facial como su sonrisa pierdan naturalidad. Ha sido más agresiva, realizándose un lifting cervicofacial para retensar líneas mandibulares y cuello, blefaroplastia, bótox, ácido hialurónico en labios. Llama la atención la pérdida de labio inferior, probablemente por unas restauraciones en la arcada dental inferior”.

El artículo se ha publicado en Vanitatis y puedes leer completo aquí

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